Instruido por nuestro amigo Juan Pablo Resino e inspirado por los espléndidos reportajes de “hidrohide” de otro amigo al otro lado del charco (Aves Bonaerenses), sigo cogiendo el truco de mi propio hidrohide casero por aquí en la Vera.
Los protagonistas hoy han sido las limícolas pero empezamos con una bonita lavandera blanca, el paseriforme más común de hoy junto con sus primas las boyeras y las collalbas grises. Las últimas dos están ya rumbo a África pero la lavandera blanca sigue con nosotros todo el año.
Desde las rocas de la orilla me vieron pasar una garceta común . . .
. . . y un martín pescador.
Las limícolas más comunes (y también las más “escandalosas”) suelen ser el archibebe claro y el andarríos grande y hoy no ha sido ninguna excepción.
Otro archibebe que también se juntó a la fiesta hoy fue el archibebe “oscuro”, ya no haciendo justicia a su nombre por exigencias del guion fenológico.
Mas agachada, como sugiere su nombre, entre la vegetación, se encontraba esta agachadiza.
Pero la gran sorpresa del día la encontró mi padre de pie mientras yo estaba en el agua. Por suerte seguía en el mismísimo sitio cuando pude llegar allí unas dos horas más tarde. Un “bimbo” para los dos, fue un magnífico correlimos pectoral.