Monté el hide, aun de noche sobre las 7.30 y la laguna estaba casi vacía, sólo con unas cercetas comunes, archibebes oscuros y cigüeñuelas. A medida que se avanzaba el día se iba animando más. Uno de los más madrugadores era un macho de pechiazul, desgraciadamente detrás de una ramita pero daba gusto verlo por allí.
También me entretuve con unos 5 mosquiteros comunes, como siempre casi nunca quietos.
El próximo al llegar era un zampullín chico.
Sobre las 10 de la mañana llegaron unas veinte garcetas grandes todas juntas, al principio guardando las distancias pero luego, cuando una se acercó, todas la siguieron y las tuve a huevo. Estuvieron alli unos 3 cuartos de hora y luego se fueron tan de repente como habían llegado.











