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martes, 29 de abril de 2014

EL PÁJARO PICASSO

Uno de los más coloridos protagonistas de la primavera y verano de la Vera es esta belleza:


Parece ser algo diseñado por Picasso, ¿verdad? Y no es nada antropocéntrico decir esto sino todo lo contrario, dado que con el tiempo los hombres hemos ido sacando nuestros conceptos de belleza de los diseños de la naturaleza. Se trata del hermoso abejaruco. Parece imposible que alguien tuviera animadversión contra un animal tan bello. Lo “malo” es que, como su nombre mismo nos dice, este pájaro es especialista en cazar abejas en vuelo. Es alucinante verlo en acción, saliendo como un cohete desde su posadero para coger a su presa (con una tasa de éxito pasmosa) y volver con ello a su posadero para quitarle el aguijón golpeándolo contra su apoyo hasta colocarlo en su boca con algo de malabarismos. De vez en cuando echan una pequeña egagrópila negra de los élitros y otras cosas indigestibles. A veces, como manera de cortejar, obsequia con la presa desarmada a su pareja. Pues esta manera de ganarse la vida le ha ganado también el odio de algunos apicultores, deshonrando este oficio tan bonito, y hay casos en la Vera de nidos tapados con piedras (excavan túneles en taludes de arena) e incluso sospechas de veneno. Si no podemos acomodar en nuestras vidas ajetreadas estas alucinantes aves, ¿apaga y vámonos, no?
Felizmente, aunque muchas colonias de la Vera han desaparecido, aun es fácil verlo por aquí. Sus costumbres caza-abejas significan que tiene que posarse en sitios descubiertos con visibilidad de 360o, como árboles secos, cables y vallas para poder ver a su presa. Esta alta visibilidad junto con sus reclamos casi constantes de silbidos aflautados les hacen muy fáciles de ver, tanto posado de frente . .  .


. . . como de espaldas . . .


Casi el único color que falta en su plumaje es el rojo y este lo tiene de puntilla en sus ojos tan vivos.
Les gusta mucho a las parejas posarse hombro a hombro, sea por calor los días fríos a su llegada en abril o por compañerismo y consolidación de la pareja:



Como a mí más me gusta verlos es en pareja con uno hacia delante y el otro de espaldas para ver de una sola vez todos los colores increíbles que atesoran.



Estas fotos están hechas en un sitio llamado Corchuela a unos 30 k de nuestra casa. En el mismo día también vimos sentado en la valla este simpático macho de pinzón:



y, en los campos aun inundados con las lluvias recientes, una cigüeña negra demasiado joven para criar este año. Ya tendrá su turno.


Y por último una de las bases de la pirámide alimenticia de las  grandes rapaces , el conejo:


que tampoco las tiene todas consigo y no se ve como tan frecuentemente como ataño.
Pues nada, a ver si con todos nuestros blogs en el mundo entero podemos ayudar a darnos cuenta de la belleza que existe a nuestro alrededor, que tenemos que conservar entre todos a toda costa.






English translation of the text

THE MOST GORGEOUS BIRD OF LA VERA’S SPRING

One of the most colourful stars of La Vera’s spring is the incredible Bee-eater. It’s almost as if it’s been designed by one of art’s great colourists. Of course it’s not at all anthropocentric to say this but quite the reverse, because mankind has developed its sense of beauty from nature’s colour schemes and designs. It seems impossible that anyone could have it in for this beautiful bird but in fact it does have its persecutors. As its name suggests, it eats bees, dashing out from perches to snatch them from the air with an astonishing rate of success. One bee nearly every sally; rarely misses. Then it flies back to its perch to de-sting its prey by bashing it against the perch before sort of juggling with it in its beak to get it the right way round before swallowing it. Well this innocent way of earning its living has unfortunately won it the loathing of some among the beekeeping community, who then dishonour this worthy trade by plugging up the Bee-keepers nesting holes with stones (they tunnel their nests in sandy embankments) or even putting down poison. But if we really can’t accommodate this gorgeous bird in our lives there’s something drastically wrong with us, don’t you think?

Happily, although many colonies have disappeared from La Vera, it’s still quite a common sight. Its bee-catching lifestyle means it has to perch on places with good all-round visibility like dead trees, overhead wires and fences, making them pretty easy to see. The photos show a selection of these beautiful birds singly and in pairs on one of their favourite bee-catching wire fences.

These photos are taken in a place called Corchuela about 30 k from our house. On the same day we also saw a delightful male chaffinch sitting on the same fence and an immature Black Stork in the meadows still flooded with the spring rains.

Seeing a humble rabbit around here is becoming almost a red letter day as they try to fight off the twin threats of myxomatosis and pneumonia.

So anyway, let’s see if with all our wildlife blogs we can help to bring nature’s beauty to wider notice and counter the unthinking animadversion felt by many towards their innocent victims

.

 
 
 
 

domingo, 6 de octubre de 2013

HIDROHIDE AL AMANECER

Hoy ha sido un día muy bueno para el hidrohide en La Vera: soleado y sin viento. Eso sí, hacía bastante frío cuando me metí en el agua al amanecer.


Enseguida me recompensaron unas espátulas sobrevolándome bajo e iluminadas desde abajo por el sol naciente.



Muchos de los protagonistas de hoy fueron los mismos que la última vez, pero siempre con posturas o una luz diferente, lo que hace que siempre sea una experiencia tan interesante.
El siempre presente archibebe claro, por ejemplo, parece que cambia la forma de su cuerpo por la curiosidad que muestra al pasar el hidrohide por su lado.


Los martines pescadores también  han hecho acto de presencia, tanto un macho posado en una ramita seca . . .


. . . como una hembra posada sobre la orilla misma.

También pasó bastante cerca durante  la mañana este bonito zorro, buscando presa entre las rocas.


Un ave cuyos números están subiendo como la espuma en La Vera es la Garceta Grande. Cuando llegamos aquí hace 11 años casi no se veían. Ahora no hay lámina de agua que no las tenga. Esta mañana vi hasta cincuenta. Es un ave bellísima con su plumaje blanco como la nieve.



A veces dan saltos para capturar su presa con las alas abiertas como en esta foto, dando buena idea su envergadura.

Esta secuencia de dos aves me gusta mucho. Primero se acercan . . .

. . . luego se cruzan, sus cuellos haciendo un corazón mientras tanto . . .


 . . . y luego cada uno sigue por su lado . . .


Mucho más tímida es la familiar Garza Real. Se dejan ver bien desde distancia pero pocas veces te dejan acercarte mucho.



Más confiado es el cormorán, quizás por su facilidad de zambullirse si la situación se pone amenazante. Por eso aguanta más.


Otra limícola que también me aguantó bien el paso fue esta hermosa avefría.


Y para terminar, esta Cigüeña Negra, que de repente apareció delante de mí casi antes de tener tiempo para disparar la cámara. Hubo 5 ó 6 en total durante la mañana pero ninguna dentro de una distancia decente para fotografiar. Otra vez será. Pero, tendrá que ser pronto porque muchos más días de aguantar 4 horas en el agua no creo que me queden este año!!
 


English translation of the text:


FLOATING-HIDE PHOTOGRAPHY AT DAWN

 

Today, sunny and windless, was a really good day for floating-hide photography in La Vera. Mind you, it was pretty chilly when I first got into the water at dawn.

I was soon rewarded when a Spoonbill flew over, lit from below by the rising sun. Many of today’s star turns were repeat performers from the last floating-hide outing, but always with slight differences in lighting or bird postures, so the experience is always an interesting one. The omnipresent Greenshank, for instance, seems to change its body shape according to its degree of curiosity as the hide floats by. Kingfishers also turned up, one male perched on a dead branch and a female perched on the bank itself. A fox also trotted by, looking for prey among the riverside rocks. One bird whose numbers are soaring here in La Vera is the Great White Egret. When we first came to live here 11 years ago it was hardly ever seen. Now there’s hardly any body of water that hasn’t got some. This morning I saw about fifty. It’s a beautiful bird with its snow-white plumage. In one of the photos you can see how they sometimes hunt by giving little hops with their wings spread wide, giving a good idea of their wing span. In another sequence you see two birds approaching each other, forming a heart-shaped pattern as they pass and then moving away from each other. Much shier is the Grey Heron. They are easy to see from a distance but rarely let you get too close. Much more confiding is the Cormorant, probably due to the fact it can always dive if the situation gets too threatening and therefore holds out longer. A handsome Lapwing also stayed put as the hide glided by. And finally a Black Stork suddenly flew into view almost before I had time to trigger the camera (you have to make sure your fingers are dry). There were about 5 or 6 during the whole morning but none within a decent photographing distance. Have to take a rain check on that one. But it will have to be soon because I don’t reckon there will be many more days this year for spending four hours in the water!

 

domingo, 24 de febrero de 2013

MONFRAGÜE CALENTANDO MOTORES UNA FRÍA MAÑANA DEL INVIERNO

Monfragüe es otra cosa. No solamente, como ya sabemos todos, tiene más especies emblemáticas que otros sitios sino también las comunes actúan de otra manera allí: algunas de las especies que suelen mantener una discreta distancia de seguridad,haciéndose muy difícil fotografiarlas, en Monfragüe se te suben por la chepa y piden retratos. Prueba de ello, los rabilargos. En el mirador de la Tajadilla esta mañana un grupito
grandote nos hizo las delicias durante un buen rato bajando en bandada o uno por uno para
recoger las migas que les dejábamos por allí. Casi no te daban tiempo a coger la cámara
después de dejar las migas.








También los preciosos roqueros solitarios (“mirlas chanchales”, como los llaman por
aquí) son mucho más comunes y amigables con los fotógrafos. Esta mañana por el frío
cantaban poco pero se dejaban ver en sus rocas favoritas en una luz muy bonita del
invierno


Ya han vuelto las primeras cigüeñas negras, además con vuelo nupcial, durante el cual,
como por arte de magia, cambian el color de su cola de negro a blanco. Aquí ves una en
vuelo normal, con cola negra . . .



. . . y aquí, abracadabra,  con cola blanca para hacer gracia a su
parejita . . .



De águilas iba la cosa floja hoy, con solamente una imperial volando de culo y la cabeza
de una perdicera muy distante en su nido. Eso sí, disfrutamos durante un buen rato de
vistas estupendas de un halcón peregrino acicalando su amplio nido (¡cuya plataforma
incluía un flotador multicolor de pesca!).

De repente salió para “atacar” al helicóptero de vigilancia de incendios que tuvo
la desfachatez de pasar encima de sus feudos!!






Nunca defrauda Monfragüe, o el “zoo” como lo llamamos cariñosamente por la
facilidad de ver bichos allí. Aunque empezamos al amanecer con un frío que pela
terminamos a medio día tomando café en una terraza a pleno sol mientras algunas de las
últimas grullas de la temperada nos sobrevolaban por encima. En total vimos unas 350 en cuatro
grupos, todos los grupos comportándose igual, al principio cicleando en un pelotón
compacto y luego formando líneas y Vs según se iban enfilando hacia la montaña para pasarla
hacía el norte.


lunes, 19 de marzo de 2012

¡DIECISÉIS ESPECIES DE RAPACES EN UN DÍA!


Todo el mundo sabe que Monfragüe es buen sitio de aves de presa pero ayer, entre Mongragüe mismo y el embalse de Arrocampo al lado, vimos nada menos que DIECISÉIS especies diferentes de rapaces. ¡Y esto que nos ha fallado el cernícalo vulgar!

Antes de la crónica, la lista:

  1. Búho real (en su nido)
  2. Buitre leonado (cientos)
  3. Buitre negro (decenas)
  4. Alimoche (6)
  5. Gavilán (3)
  6. Peregrino (1)
  7. Aguilucho lagunero (1 hembra)
  8. Milano negro (decenas)
  9. Milano real
  10. Águila imperial (aportando material de su nido)
  11. Águila perdicera (incubando en su nido)
  12. Águila culebrera (5 y uno ya al lado de su nido)
  13. Águila calzada (clara)
  14. Cernícalo primilla (colonia de criar)
  15. Elanio azul
  16. Ratonero

Ahora por partes. Las imperiales de la Portilla se mostraron mucho, aportando material al nido, reclamando y dando caña a sus vecinos. Disfrutamos también de los ojos naranjas del búho real en su nido y el cuello de una cigüeña negra brillando en el sol de la mañana.


                                                                    Águila imperial
                                                                    Cigüeña negra

Y si los ojos de búho nos han impresionado ¿qué decir de la mirada de este cazaserpientes feroz que también nos sobrevoló?


Águila Culebrera

En el Salto, además de las rapaces habituales (los 3 buitres, halcón peregrino), las aves más pequeñas también han pedido su protagonismo, como los roqueros solitarios, que cantaban y luchaban entre ellos, y la collalba negra, que normalmente se posa muy lejos, pero esta vez se acercó un poco como para poder sacarla.

                                                                      Collalba negra
                                                                   Roquero solitario


Después de ver desde muy lejos la perdicera en su nido pasamos buen rato en la zona de la presa disfrutando de los vuelos siempre impresionantes de los 3 buitres, muy juguetones con el viento:

 
                                                                         Alimoche

                                                                       Buitre leonado
Alimoche
                                                                      Buitre negro

Desde allí fuimos a Charco Salado donde vimos un bonito andarrios bastardo, con la espalda muy moteada, y tres cercetas carretonas machos entre muchos otros patos. Más rapaces que apuntamos en  Charco Salado eran elanio azul y aguilucho lagunero, terminando en la iglesia de Saucedilla para ver la colonia de primillas.

No sé cuántos más sitios hay en España donde se podría ver 16 rapaces en una sola jugada, pero por suerte éste se encuentra a solamente una hora de casa. Siempre da mucho de sí.