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viernes, 2 de mayo de 2014

PECHIAZUL Y OTRAS AVES DE LA ALTA MONTAÑA VERATA

Directamente detrás de nuestra casa aquí en Villanueva de la Vera se yergue el macizo imponente de Gredos, que alberga muchas especies fascinantes de la alta montaña. En la vertiente sur, donde está nuestra casa, hay más bien pocas, quizás porque la parte alta es de solana y se seca rápidamente después de las últimas lluvias de abril/mayo. La vertiente norteña, aunque llueve menos, mantiene húmeda la tierra más tiempo y por eso da más juego a especies como pechiazul, collalba gris, lavandera boyera, roquero rojo e incluso una limícola: la agachadiza, como describimos aquí en una entrada anterior.  Cada primavera subimos allí (alturas de 1800 m. a 2000m) para ver estas bellezas tan cerca de nuestra casa.
Empecemos la crónica “al revés” con la familia de aves más desarrollada y astuta: los córvidos. A estas alturas las dos especies más comunes son el gran cuervo . . .


. . . y las más pequeña chova piquirroja, aquí mostrando bien su pico y patitas rojas durante sus acrobáticos sobrevuelos.


Quizás la más modesta de estas aves de altura, en cuanto a su plumaje y quizás también a su canto (aunque ganas no le falta) es el acentor común.



Siguiendo la secuencia de aumento de cromaticidad hacia los grandes protagonistas del día, llegamos a la bonita lavandera boyera.


Las dos aves que siempre buscamos con más ahínco e ilusión allí arriba son el pechiazul y roquero rojo. En cuanto a ésta, ni hacía falta buscar esta vez; estaban por todas partes y nunca estuvimos fuera del alcance de sus bonitos cantos en toda la mañana. De plumaje también nos parecen una de las más bonitas aves de España:


Siempre tenemos ganas también de pillar sus preciosos vuelos nupciales,  que hemos visto embelesados en visitas anteriores. Esta vez vimos uno tras otro lanzarse al cielo azul y dejarse caer estilo paracaídas con la cola roja desplegada.



Este individuo, que tiene que ser la ave renacentista de los roqueros rojos, era capaz de cantar, lucirse en vuelo y llevar comida, todo a la vez.


Los pechiazules también estaban muy activos toda la mañana, cantando mucho (con muchas imitaciones) y mostrándonos sus propios vuelos nupciales más cortos y comedidos. La especie Luscinia svecica se ha dividido desde hace tiempo en dos subespecies según el color de la medalla dentro del babero azul. L. svecica svecica (que no cría en España) la tiene roja;L. svecica cyanecula, la tiene blanca. El debate sigue abierto, los que no tienen medalla ninguna clasificándose como L. Svecica azuricollis, e incluso sugiriéndose una subespecie diferente para Gredos. La gran mayoría de aves que vimos allí arriba no tenían medalla, como esta ave que fotografiamos muy pronto en la mañana con una luz que quizás no resalta todos los colores pero da un efecto muy difuminado y casi etéreo con la tripa pareciendo muy blanca.





Otros individuos de babero azul liso fotografiamos durante la mañana con luz más definida pero quizás no tan bonita



Ya veis, cantando, siempre cantando....



. . . bueno a veces sí descansan un poquito.
Luego, al final de la mañana, encontramos otro individuo  con una medalla blanca bastante obvia:


Ya veis, otra vez cantando con cola en la típica postura erguida.




Según cambiaba su postura, sin embargo, la medalla se hace más grande o más pequeña . . .









. . .e incluso a veces casi desaparece:


Es siempre el mismo individuo.
También variable, si veis las fotos de los 3 individuos, es la anchura de la franja de color castaño debajo del azul y la línea negra y blanca entre estas dos franjas. Me parece que los estudiosos taxonómicos todavía tienen algo de trabajo con esta bonita especie.
Finalmente, al final de la mañana, llegando abajo cansados y muuuuy felices, vimos este bonito lagarto verdinegro tomando el sol tranquilamente al pie de mogollón de gente empezando a subir en pleno calor y con todo el pescado vendido.¡¡A las 6.30, con todo en ebullición, nosotros subimos completamente solos!!






English translation of the text:

 

BLUETHROAT AND OTHER HIGH-MOUNTAIN BIRDS OF LA VERA

 

Our house here in Villanueva de la Vera lies on the southern slopes of the Gredos mountain range, which soars up from the 500 m of our village to a peak of 2600. Gredos harbours many fascinating high-mountain birds. On our side of the range there are few, probably because it’s too sun drenched in summer. On the northern side, even though it rains less, the ground manages to hold onto its humidity for longer and therefore offers attractive breeding sites for Bluethroats, Rock Thrushes, Wheatears, Yellow Wagtails and even a wader: the Snipe as we described here in an earlier post. Every spring we cross over to the other side to see these beautiful birds breeding, as the crow flies, so close to our house.

We start this photo report “back to front”, taxonomically speaking, with the smartest and most developed of birds, the crow family. The two commonest species up here are the Raven and the Chough.

One of the most modest of these high-mountain birds, plumage wise and also in terms of its song (though you have to give it full marks for effort) is the Dunnock.

Following the scale of increasing colourfulness we come next to the lovely Blue-Headed Wagtail

But the two birds we’re always keenest to see up here are the Rock Thrush and Bluethroat. The Rock Thrush was particularly obliging this morning with 13 singing males. It’s a bird that keeps its distance normally so it’s pretty hard to get close-up photos. We were delighted however to see so many of its wonderful display flights when it soars up high and parachutes back down to the ground singing with its red tail fanned out. The last Rock Thrush picture shows what seems to be some sort of Renaissance virtuoso of the species capable of displaying, singing and carrying food in its beak all at the same time.

The Bluethroat, with a lot of patience, is easier to get close to. Rather, let him come close to you if you check out its favourite songposts beforehand and then sit down quietly next to one. The first photos show a bird very early in the morning with ethereal light. Then, later in the morning, we were able to photograph other males in more revealing but also harsher light. The species Luscinia svecica has long been divided into two subspecies depending on the colour of the spot in the middle of its pastel blue bib. L. svecica svecica (which does not breed in Spain) is the Red-Spotted Bluethroat while L. svecica cyanecula is the White-Spotted Bluethroat. The taxonomical debate rages on however; species with a pure blue bib are classed as L. Svecica azuricollis and it has even been suggested that Gredos birds make up another subspecies. Most of the birds we see up there have pure-blue bibs but in the last sequence of photos you can see a bird with an obvious white spot. You can also see in these three birds how the width of the chestnut band under the blue bib and the white and black line dividing them also differ. It would seem that the taxonomic scholars have still got their work cut out with this species.

Right at the end of the day, tired but blissfully happy, we saw a lovely Lacerta schreiberi, variously called Iberian emerald lizard or Schreiber's green lizard sunning itself right by the path as a lovely codetta to the whole morning’s high-mountain walk.

 
 
 
 

lunes, 6 de mayo de 2013

LAS BELLEZAS DE LA ALTA MONTAÑA


Este finde hemos ido a visitar nuestros viejos amigos de alta montaña, algo que hacemos por lo menos una vez cada año más o menos por estas fechas.

¡Qué estampas más bellas nos está brindando esta primavera tan especial en La Vera! Después de ver las alucinantes carracas en las floridas praderas de los Llanos de Cáceres, de disfrutar todos los días aquí en La Vera con las oropéndolas y abejarucos en los robles de hojas nuevas y los ruiseñores cantando a tope en los majuelos en plena flor, este finde en Gredos hemos visto cosas tan bonitas como pechiazules y roqueros rojos pisando nieve y posados sobre rocas de alta montaña pintadas con las incontables especies de líquenes. Ya veréis.

Pero vayamos por partes. Empecemos con un poco de paisaje. Había menos 4 grados cuando llegamos el sábado por la mañana con muchas de estas preciosas cataratas de carámbanos en los arroyos.





El terreno estaba medio nevado, con manchas muy grandes de nieve muy duras y fáciles de andar al amanecer pero más resbaladizas según se calentaba el día.




 La banda sonora la ponen sobre todo dos pájaros no muy vistosos pero con cantos muy marchosos. La alondra canta en pleno vuelo, llenando el aire con su alegría durante minutos enteros hasta dejarse caer al suelo como una piedra, desapareciendo al instante. El bisbita alpino, con repertorio más modesto, hace un vuelo bonito en paracaídas y muchas veces aterriza a plena vista sobre una roca.


Otro vuelo en paracaídas lo hace la hermosísima collalba gris. Pero también canta encima de rocas o desde el suelo.



Un pájaro muy guapo de media montaña que también llega a los piornales de allí arriba es la curruca zarcera, todas ahora en pleno canto. Son algo tímidas pero con paciencia y esperando quietos se nos acercó este macho cogiendo ramitas para su nido . . .


. . . y cantando casi sin parar.



En esta foto se ve que pone tanto esfuerzo en su estribillo modesto de apenas dos segundos que se ha dejado la garganta en carne viva!


Pero para nosotros las dos estrellas de la alta montaña aquí en La Vera son el pechiazul y roquero rojo. Comparten territorio aunque el pechiazul prefiere las manchas de piorno abierto con algo de agua y el roquero rojo los ambientes un poco más rocosos. Pero muchas veces se ven al lado el uno del otro. Al principio del día, con la nieve aun dura vimos este pechiazul algo hinchado contra el frío y pisando nieve.



No es tímido el pechiazul y tiene sus rondas de posaderos favoritos. Si lo estudias un rato puedes identificar estos posaderos y esperar quieto cerca de uno de ellos. Cuando toca el turno de este posadero el bicho acude a ello aunque tú estés a unos pocos metros y canta felizmente como si no existieras, adoptando todo tipo de posturas bonitas mientras baila y canta. ¡Una gozada y un privilegio!





El roquero rojo es mucho menos confiado. Se muestra mucho y bien encima de las rocas pero mantiene casi siempre su distancia de seguridad; hay respetar esto y sacar las fotos desde algo más de distancia:



Durante la visita también oímos agachadiza cantando, como el año anterior, pero sin poder sacar fotos. Como colofón de la visita, mientras nos metíamos en el coche para volver a casa, esta águila real nos sobrevoló y pudimos sacar alguna foto algo testimonial de esta rapaz tan impresionante.


Hasta el año que viene, pero dudo mucho que sea una primavera tan bonita como ésta.

martes, 7 de agosto de 2012

PICO MEDIANO Y UN REPARTO DE LUJO EN PICOS DE EUROPA

Este finde, durante la fiesta del descenso del Sella aquí en Arriondas, hemos salido pitando debido a toda la gente y al mal ambiente que hay para pasar 3 días en los Picos.

Uno de nuestros objetivos principales era el pico mediano. Oímos bastantes durante la estancia total y también logramos ver una hembra y un macho bastante bien. En esta foto del macho se ven todos los rasgos distintivos de la especie, la cara blanca, el pileo rojo sin perfil negro, los flancos listados y el culete de color rosa en vez de rojo. Un bicho precioso que nos hizo mucha ilusión encontrar con las indicaciones excelentes de nuestros amigos Santi “Spainbirds”  y Rafa Romero. Muchísimas gracias a los dos.




Otros pájaros más típicos y comunes de nuestros bosques, pero no por eso menos bonitos, que logré fotografiar fueron el mosquitero papialbo (aun cantando un poco), trepador azul y arrendajo. Aquí van algunas fotos de los tres. En una de las del trepador azul estaba bebiendo de un pequeño charquito y se ve la gota de agua que le cuelga del pico.

                                                           Mosquitero papialbo


                                                                       Arrendajo



Trepador azul

En el día de alta montaña, el sábado, había bastante niebla. Esto hizo que el día fuera un poco de lotería, con rachas de visibilidad muy buena, otras de visibilidad casi nula y otras muy bonitas de medio medio, como se ve en esta foto.


Desgraciadamente todas las veces que el treparriscos apareció cerca coincidieron con rachas de niebla espesa, pero era bonito verlo “mariposeando” entre las nubes.

Las dos chovas se dejaron ver bien, con este grupo de unas cincuenta piquigualdas . . .


y estos individuos que se nos acercaron descaradamente para intentar robarnos los bocatas.





El acentor alpino también apareció cerca durante un rato de buena visibilidad.



Bastantes jóvenes del año estaban desperdigados por allí, ahora emancipados, como este bonito joven de roquero rojo (parece macho, ¿no?) con el plumaje un poco a lo loco pero ya mostrando una cola roja muy bonita al despegar.



Este joven de colirrojo tizón seguía con los padres bastante cerca al quite.


Por último, en el día de alta montaña, encontramos en un pilón este tritón. Tenía unos 5 ó 6 centimetros.
¿Alguien sabe que especie es? Porque he estado mirando en diferentes páginas y no llego a ninguna conclusión. 



Siguiendo con el tema de los jóvenes, ahora otra vez en media montaña el último día, encontramos una familia de torcecuello con padres y 4 jóvenes. Disfrutamos un buen rato viendo los jóvenes entre el arbolado, con su plumaje de camuflaje tan bonito, adoptando las posturas tan típicas de la especie y pidiendo comida con un reclamo muy agudo como el del reyezuelo. De vez en cuando los adultos respondían con su reclamo típico kya kya kya kya . .




                                    En esta foto se ve al hijo pidendo comida a sus padres




Ha sido un colofón de los más emocionantes para un finde de lujo en los Picos de Europa.